Tienda física y tienda online sin vender dos veces lo mismo
Abrir la tienda online multiplica los pedidos, y también el riesgo de prometer algo que ya se fue por el mostrador. La clave: un solo lugar para pedidos y disponibilidad.

El sábado a las once alguien reserva online la última bici eléctrica de la talla M. A las once y cinco, un cliente la alquila en el mostrador. Si tus dos canales no se hablan, alguien se va a llevar una mala noticia.
Un solo inventario
La tienda online no puede tener su propio stock. Tiene que leer el mismo que usa el mostrador, en el momento, y descontarlo igual. Todo lo demás es conciliar a mano y equivocarse.
Un solo listado de pedidos
Los pedidos que entran por la web deberían aparecer en la misma lista que los del mostrador, con el mismo estado y el mismo responsable. Así quien prepara la entrega no tiene que mirar dos pantallas.

Reglas de antelación
- Antelación mínima: cuántas horas antes se puede reservar, para que te dé tiempo a preparar.
- Horizonte máximo: hasta cuántos meses vista se aceptan reservas.
- Horarios: que la web no ofrezca recoger un domingo si ese día cierras.